
«En una semana habían llegado 1.500 personas a nado y habíamos pasado de 180 menores a 800. Dijimos ‘aquí pasa algo’… Ya lo habíamos vivido y quisimos adelantarnos, pero me dijeron que Marlaska no me podía atender porque estaba ocupado con los incendios».
«La primera conversación con Sánchez fue el 30, el 31 vino y ya no he vuelto a hablar con él de forma directa».
«La reacción tardía del Gobierno me resulta incomprensible, los responsables tendrán que responder ante las Cortes y los tribunales».
