
El CENIF, unidad de inteligencia de la Comisaría de Extranjería, comunica a la magistrada Tardón que fue un proceso planificado para colapsar el sistema de control fronterizo y eliminar la capacidad de respuesta de España.
El perfil de los invasores fue distinto en cada una de las dos fases del incidente y los agentes de Marruecos monitorizaron la ejecución en el terreno.
Vincula estrechamente la operación con la reivindicación territorial de Rabat sobre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla.
