
Gonzalo Sanz recibió un día antes de la entrada masiva un whatsapp sobre un «llamamiento para asalto por valla y mar» en dos grupos de Facebook que contaban con 180.000 seguidores.
Alega «razones personales» pero no oculta la «evidente incompatibilidad» entre lo dicho por él y por su superior sobre los avisos del CNI.
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