
Sumar, ahora con 31 escaños, se hundiría hasta los 5, su mínimo histórico. Los de Puigdemont pasarían de los 7 a 4, y los nacionalistas vascos, de 5 a 4.
La mayoría de esos escaños le permiten aguantar al PSOE por encima de 105 con la oposición en más de 200.
